viernes, 19 de febrero de 2010

Mi infancia televisiva (II)

"En un puerto italiano al pie de las montañas, vive nuestro amigo Marco, en una humilde morada"

De nuevo vuelvo a mi infancia, y es que así comenzaba una de las series preferidas cuando tenía unos diez años. ¡Que recuerdos! La verdad es que esta serie marcó a muchas generaciones, y aún hoy todavía hay gente que me cuenta que sus hijos o nietos están creciendo con Marco o con Heidi, otra serie que también tenía un corte similar.

Yo me confieso seguidora de Marco, Heidi no me gustaba mucho, aunque también conocía a la perfección a Clarita, Niebla, Pedro y como no...al abuelo. Pero Marco, era y sigue siendo diferente.

Marco era un ¡DRAMÓN!, un gran dramón, buscando a su madre desde Italia hasta Argentina y con un mono, su mono Amedio. Si pensamos en el argumento, nos damos cuenta de que es una historia tan improblable como verdadera, realmente con Marco nos trasladábamos a una animación muy muy real.

Todas las penurias, todo los problemas, sus viajes, la intriga...siempre cuando estaba punto de encontrar a su madre o tenía una pìsta fiable, algo ocurría para que esa vez no fuera la definitiva. Y de nuevo, a empezar, con más incidencias, más horrores, más drama. Hasta el encuentro, un encuentro que alarga de forma tremenda la angustia.

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